Logo Estoc
Logo Estoc

Blog

21.11.19

Decoración e Interiorismo

Entre Libros y Platillos en el centro de Barcelona

Un día nos llama la arquitecta Montse Garcia para comentarnos que tiene entre manos un proyecto de interiorismo muy especial y que quiere contar con L’estoc para amueblar un espacio.

El simple hecho de que una persona que ya haya trabajado con nosotros nos vuelva a llamar para decirnos que tiene un proyecto que solo con nuestros muebles puede hacer realidad sus ideas nos llena de orgullo. Pero cuando supimos de que local se trataba el entusiasmo ha ido a más.

 

Estamos hablando del Espai Quera, originalmente la Librería Quera, que abre sus puertas en 1916 en la famosa calle Petritxol de Barcelona.

En realidad la historia familiar de la tienda comienza un día cualquiera de 1915, cuando Josep Quera y su esposa, Montserrat Graupera, pasaron por la calle Petritxol y vieron tres tiendas para alquilar. Por circunstancias familiares, sin embargo, la adquisición de la tienda no se pudo resolver hasta febrero de 1916. Se inaugura oficialmente la librería "L'Escon".

Durante estos años en los que tenían los hijos pequeños, cada domingo iban de excursión por los alrededores de Barcelona, hasta que en 1922 compran un terreno en La Floresta. Aquí le empezó a venir la afición a la montaña en el cuarto de sus seis hijos, Joan Quera y Graupera. Él es quien protagonizó la segunda etapa de la historia de la librería. Tenía 6 años cuando sus padres alquilaron la tienda del nº 2 de la calle Petritxol.

Entre 1924 y 1934, Joan se dedica a conocer Cataluña y será una afición que ya no abandonará nunca más. Se da cuenta que existe un gran vacío literario dentro del contexto de la montaña. Era muy difícil encontrar libros de excursionismo y mapas. De este modo, poco a poco, se fue ampliando el apartado de excursionismo de la tienda.

En abril del 1947 se monta por primera vez la parada en la Rambla para el Día de Sant Jordi. En 1958, a raíz de la muerte de su padre, la tienda deja de ser vivienda. Después de la guerra desapareció gran parte de la infraestructura del teatro en catalán y con el paso de los años el tema fue muriendo por él mismo. Por este motivo, aprovechando las reformas que se realizaron en la tienda en su 50 Aniversario, en 1966, se decide retirar todo lo que quedaba de teatro, y se descarta el nombre de "L'Escon" en pro de Librería Quera - cultura Excursionista-. Ese mismo año, la Federación Catalana de Montañismo le concede la Placa de Plata.

Con todo ello, Roser, la hija, con ayuda de su marido, cada vez toma un papel más importante en la gestión de la librería, hasta que finalmente en 1990, coge la dirección.

En 1991 se celebraron los 75 años, de la librería, con una fiesta de carácter familiar, rodeados de parientes y amigos. Durante este corto periodo Roser tendrá varios ayudantes hasta que, en 1992, Raimon, el menor de los cuatro hijos, vuelve del servicio militar para quedarse a trabajar en la tienda definitivamente.

En 1997, la tienda cuelga en internet su primera página web. Ni que decir, que el artífice de esta innovación fue Raimon, que cada vez se involucraba más en la librería. Con los años, surgieron nuevas y revolucionarias herramientas de orientación a la montaña, y la tienda las va adoptando como productos complementarios a sus mapas y guías. En 2003 se vendió el primer GPS.

En 2005, Roser Quera se jubila y cede su lugar a Raimon. Comienza con él una nueva etapa, y así ya cuentan cuatro las generaciones que se han sucedido en la Llibreria Quera.

En 2017 se adecua un espacio en la trastienda (en el antiguo comedor de los fundadores) llamado el Espacio Quera, donde se organizan charlas, talleres y sobre todo presentaciones de libros. El aforo es reducido, de unas 20 personas, esto hace que las presentaciones sean muy cercanas y siempre termina en charlas próximas y familiares.

El Abril de 2017 con el apoyo del diseñador Soladaufí y la editorial Alpina, Raimon dirige y edita un mapa de todos los Pirineos en conmemoración del centenario de la librería.

 

Hoy, la librería Quera es la librería más antigua de Barcelona que mantiene el local en el mismo lugar. Los muebles que vemos en la tienda aún son los que encontraron Josep Quera i Córdoba y Montserrat Graupera i Castanyé cuando entraron en el local, propiedad de una mercería anterior.

 

Una librería que sigue mirando el futuro con ilusión.

Dentro de este contexto de tanta historia y tras 4 generaciones, la librería sigue mirando el futuro con ilusión. El espacio se reinventa nuevamente y la trastienda se abre al público ofreciendo bebidas y platillos y Montse Garcia ha pedido a L’estoc la fabricación de los muebles a medida para este local con tanto encanto.

 

No podíamos dejar de ir a ver el resultado final de este proyecto con tanta alma y entrevistar a Montse, arquitecta e interiorista, para que nos contara en primera mano sus inspiraciones e ideas.

Accede aquí para ver la entrevista o puedes leer su resumen abajo.

 

¿Cómo has venido a parar a la librería?

La vida me ha llevado al proyecto de esta librería, que es una de las más antiguas de Barcelona, en realidad es la más antigua que no se ha movido de sitio.

El mundo del libro con internet está bastante mal, así que el ayuntamiento permite hacer una actividad complementaria y es por eso que dijimos de hacer una librería-cafetería-bar-restaurante y aquí estamos.

 

¿A que te dedicas actualmente?

En la actualidad me dedico bastante a proyectos de interiorismo. He hecho varias agencias de viaje, dos hoteles, en estos casos como arquitecta e interiorista y simultáneamente a este restaurante estoy haciendo una clínica dental, pero que el estilo es muy distinto a este.       

 

¿Porqué has elegido trabajar con L’estoc para este proyecto?

Encontré a L’estoc vía internet buscando mesas hechas con bobinas antiguas. Conocí a Jordi, amueblamos una agencia de viajes y encargamos las mesas para la atención al cliente.

A raíz de ahí he visto que cuando la gente entra siempre pregunta por los muebles de L’estoc, y para esta librería, como se trataba de un proyecto muy particular y de un sitio con mucho encanto, no podíamos quedar con algo comercial, una mesa normal y corriente.

Así que tenemos una mesa para mostrar planos hecha de bobina y otras que son preciosas y se han hecho a medida que son como unas mesas vitrina para exponer libros antiguos dentro. Tenía que dar un detalle y con las marcas de hoy en día, nacionales o internacionales, no se podía conseguir.

Creo que colaboraría con L’estoc tantas veces cuanto hiciera falta porque te da un punto de personalidad en el proyecto que no puedes conseguir con otras marcas y que también va más con mi manera de proyectar, porque se puede conseguir el toque industrial que con un mueble tradicional no puedes conseguirlo.

Os invito a todos que vengáis a conocer la librería, a comer o picar algo o a comprar un libro, pues realmente vale la pena verla.

   

Y el equipo de L’estoc sigue muy orgulloso de poder contribuir a que este espacio siga con mucho encantado deleitando a las personas por muchos años más.